jueves 18 de abril de 2024 - Edición Nº1961

Política | 24 mar 2024

A 48 años del Golpe de Estado de 1976

Sin armas, con pañuelos blancos, Las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, el símbolo argentino de los Derechos Humanos.

A 48 años del Golpe de Estado de 1976, un repaso de cómo fue que las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo iniciaron un camino incansable de lucha por encontrar a sus hijos y nietos desaparecidos por la sangrienta dictadura militar.



El 24 de marzo de 1976 marcó un antes y un después en la historia de la Argentina. Aquel día, las calles se volvieron un lugar inseguro, la libertad de expresión era imposible y había que disfrazar u ocultar los pensamientos. De lo contrario, la dictadura militar que había concretado su Golpe de Estado te podía secuestrar, violar, amenazar, torturar, matar o desaparecerLa democracia se convirtió en un sueño utópico. Sin embargo, un grupo de mujeres lucharon para exigir respuestas y pedir que sus hijos o nietos aparezcan. Pero, ¿cómo fue que surgieron como movimiento y cómo se inició aquella lucha?

Pese a que la desaparición masiva de personas tuvo lugar tiempo antes de que se concretara el Golpe de Estado, a partir de la asunción de Jorge Rafael Videla -primer militar en asumir la presidencia tras el derrocamiento a Isabel Martín de Perón- se llevaron a cabo los crímenes más atroces en la historia del país. Y si bien eran conscientes de los peligros que corrían en aquellos tiempos, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo comenzaron a movilizarse luego de que se cumpliera el primer mes de que la dictadura tomara el poder.

Fue el sábado 30 de abril de 1976 el día en que, por primera vez, un grupo de mujeres se reunió en la Plaza de Mayo para exigir la aparición con vida de sus hijos, hijas, nietos y nietas. Hasta ese momento, no se asumían como un movimiento ni estaban tan organizadas. En aquella jornada, un total de 14 mujeres asistieron a dicho espacio público para tratar de hacerle llegar un mensaje al Gobierno Nacional y también a la población que transitaba por la zona.

María del Rosario de Cerruti, secretaria de Asociación de Madres de Plaza de Mayo entre 1979 y 1993, recordó aquel día en que se reunieron por primera vez. "Yo trabajaba en ese momento así que fui a esa reunión, pero fue María Ester Ponce de Bianco y me dijo: Quedate tranquila y yo después te aviso, te cuento lo que resolvimos”. Ese día se encontraron 14 mujeres. “Fue un día perdido, no había nadie en la plaza. La Casa de Gobierno estaba cerrada. Vamos a volver la semana que viene, pero a la hora de los bancos, cuando la gente está pululando por la Plaza de Mayo, dijimos". 

A medida de que fue pasando el tiempo, y pese a que los medios de comunicación no visibilizaban sus reclamos porque eran cómplices de la dictadura militar, el número de Madres y Abuelas se extendió. Debieron afrontar largas caminatas, golpear muchas puertas, hacer trámites y preguntar, horas y horas consultando, reclamando y exigiendo -con miedo, pero con una actitud innegociable-,  sin olvidar que también corrían el riesgo de que terminaran como sus propios familiares: desaparecidos.

La gran responsable de que siempre se movilicen en Plaza de Mayo fue Azucena Villaflor, quien buscaba incansablemente a su hijo Néstor desde noviembre de 1976.

Cansada de que no obtuvieran ningún tipo de respuesta por parte de las autoridades, Villaflor alzó la voz y le hizo un expreso pedido a sus compañeras de lucha 'Tenemos que ser 1.000 y entrar todas de golpe en la Casa de Gobierno porque así nos van a responder'".

Durante la dictadura, varias mujeres embarazadas y niños fueron secuestrados por los militares. Muchos pequeños terminaron en campos de concentración; mientras que otros fueron dados en adopción de manera clandestina. A partir de dichas desapariciones, también surgieron las Abuelas de Plaza de Mayo, que hasta el día de hoy es presidido por Estela de Carlotto, movimiento que tiene como objetivo recuperar a aquellos jóvenes (hoy adultos) que, hasta el día de hoy, no conocen su verdadera identidad.

Si tenés dudas sobre tu identidad comunicate al (011) 4384-0983. Otra opción es completar el siguiente FORMULARIO para acercar tus dudas. En Abuelas.org.ar consideran que es conveniente tener una entrevista personal para contar con el espacio de una buena comunicación para que se puedan responder todas las inquietudes. 

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