
Un estudio publicado en The Lancet Child and Adolescent Health por el Instituto de Internet de Oxford destaca la necesidad de un marco de investigación preciso para evaluar el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la salud mental infantil. El artículo, titulado "De las redes sociales a la inteligencia artificial: Mejorando la investigación sobre los daños digitales en los jóvenes", subraya los errores en estudios previos sobre redes sociales y cómo evitarlos en futuras investigaciones sobre IA.
El informe del regulador británico Ofcom en 2023 reveló que:
El 40% de los niños de 7 a 12 años usa herramientas de IA generativa.
El 80% de los adolescentes de 13 a 17 años interactúa con esta tecnología.
Los expertos advierten que las funciones de IA que imitan el pensamiento humano y permiten la generación de deepfakes podrían incrementar la ansiedad, depresión y trastornos alimentarios en jóvenes.
Los investigadores señalan que muchos estudios sobre redes sociales carecen de evidencia causal sólida y presentan resultados inconsistentes. Para abordar este problema, el estudio propone:
Revisar los estudios previos sobre tecnología y salud mental infantil.
Identificar los errores metodológicos en investigaciones previas.
Establecer nuevos métodos de investigación para la IA.
Fomentar la colaboración entre investigadores, políticos y empresas tecnológicas.
La Dra. Karen Mansfield, investigadora del Instituto de Internet de Oxford, advirtió: "Los jóvenes ya están interactuando con la IA. Si no creamos un marco sólido de regulación y colaboración, las políticas sobre IA quedarán rezagadas, como ocurrió con las redes sociales".
El estudio concluye que es urgente regular el uso de IA en plataformas digitales para prevenir riesgos psicológicos en niños y adolescentes. Aprender de errores pasados en la investigación de redes sociales será clave para comprender y mitigar los efectos de la inteligencia artificial en la salud mental juvenil.