
El objetivo es evitar los largos y costosos trámites judiciales actuales. Esta iniciativa se inspira en la reciente propuesta para simplificar los trámites de divorcio, que permitirá la disolución del matrimonio sin necesidad de un juicio, mediante una presentación conjunta ante el Registro Civil.
La propuesta busca modernizar los trámites sucesorios en Argentina. Según Sturzenegger, si todos los herederos están de acuerdo, no tendría sentido someter el proceso a un prolongado juicio. En lugar de ello, se plantea permitir que las sucesiones puedan resolverse de manera más rápida y económica. La sucesión extrajudicial se perfila como una alternativa viable, similar al procedimiento simplificado que se propone para el divorcio.
Aún no se ha determinado el mecanismo exacto, pero se manejan varias opciones. Algunos expertos consideran que el trámite podría realizarse ante un escribano público, eliminando la obligatoriedad de acudir a un juez. Sin embargo, este punto todavía está en debate dentro del Ministerio de Desregulación, y se espera que el proyecto sea presentado ante el Congreso una vez que se definan los detalles.
En la actualidad, todos los procesos sucesorios, aunque no haya conflicto entre los herederos, deben realizarse a través de la Justicia. Esto implica una serie de pasos formales, como la identificación de los herederos, la verificación de un testamento válido, la determinación de bienes y deudas, y la distribución final de la herencia. Incluso en casos sencillos, el trámite puede durar hasta tres meses y requiere la intervención de abogados, lo que añade costos significativos.
La implementación de sucesiones extrajudiciales tendría un impacto positivo en la reducción de tiempos y costos para los herederos. En lugar de prolongados juicios, se facilitaría el acceso a la herencia de manera más ágil y directa, siempre y cuando exista acuerdo entre todas las partes. Esta reforma también aligera la carga judicial y permite que los tribunales se concentren en casos más complejos o contenciosos.